jueves, 10 de junio de 2010

La perla suelta de Paula Ilabaca premiado por la crítica


La perla suelta, de Paula Ilabaca, recibe Premio a mejor obra de poesía publicado en Chile durante el 2009. Es concedido por la crítica chilena.

Excelentes críticas ha recibido el libro de poesía de Ilabaca publicado en noviembre del año pasado por Editorial Cuarto Propio. La autora que ha sido traducida al alemán, noruego y catalán, se encuentra en España presentando su obra en Madrid y Barcelona.

El Premio de la Crítica, creado en 2006 por Ediciones UDP y la Facultad de Comunicación y Letras de esa Universidad, convoca a los críticos literarios que cuentan con tribuna permanente en distintos medios de comunicación, quienes debaten y elijen cada año a las obras representativas de cada uno de los géneros premiados.
Paula Ilabaca Núñez (Santiago, 1979) es Licenciada en Letras, Profesora de Castellano (PUCCH) y actualmente se dedica a la gestión cultural, siendo además, candidata a Magíster en Historia y Teoría del Arte en la Universidad de Chile. Ha publicado los libros Completa, Editorial del Contrabando del bando en contra, 2003; La ciudad lucía, Editorial Mantra, 2006, La perla suelta, Editorial Cuarto Propio, 2009 y Estados de mi corazón: cuadernos de viaje, Catafixia Editorial, en Guatemala. Sus textos han aparecido en distintas revistas y antologías tanto a nivel nacional como internacional. Ha sido traducida al alemán, catalán y noruego. En los festivales de poesía que ha participado se encuentran: Poquita fe en Santiago de Chile, Salida al mar en Buenos Aires, AQPoesía en Arequipa, XIV versión del Festival Internacional de Poesía en Bogotá, Latinale en la ciudad de Berlin, Primer corredor de poéticas del sur en ciudad de Córdoba y Vértigo de los Aires en Ciudad de México. A partir de la escritura de su libro La perla suelta, ha montado las performances: Estado de sitio, Con una bacteria alojada en la garganta, Averiaciones de la perla y Corrección de la voz.

La suelta es así. Piensa que las imperfecciones y los disfraces la convierten en insólita. Amo este descuadre, decía cortándose la chasquilla una noche en el baño. Y se miraba una y otra vez al espejo. Luego, el recorte se hacía impreciso cuando se le iba el ojo hacia la cama naranja. Nadie en casa esta noche, decía la suelta, sólo yo y la crisis. Y entonces se empezó a reír. Y entonces comenzó el dolor de estómago y el prurito en el vientre fue instantáneo. Esa misma noche, se acercó a la ventana pensando: qué ocurrirá con mi eunuco, en qué traslado de secreciones estará. Sospechará de la tiña que me dejó en el vientre, masculla la suelta, con la garganta pelada de tanto decir, de tanto de decir en vano. Porque aunque no lo quiera, la palabra le pesa. Y qué hace ahora en la soledad de la palabra, en el malhablar de los días: la suelta espera y espera. Y cuando alguien aparece, ataca. Porque así es la suelta. Cuando algo se le mete en la entrepierna no para hasta que se lo saca y lo vuelva a poner. Como ella quiera o como ellos lo prefieran. Y nadie la para después. Una vez que la suelta pasa, ninguno la para.

La perla suelta
Editorial Cuarto Propio
Noviembre 2009

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